Ubisoft ha anunciado una reestructuración masiva de su organización interna, sus operaciones y su cartera de proyectos. Esta decisión estratégica, descrita por la propia empresa como un «reinicio», tiene consecuencias inmediatas y dolorosas para los seguidores de sus franquicias más clásicas: la cancelación de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo Remake.
El anuncio se produce en un contexto financiero y creativo complejo para la editora, que busca recuperar la agilidad perdida y asegurar un crecimiento sostenible ante un mercado AAA cada vez más selectivo y costoso.
Yves Guillemot, fundador y CEO de Ubisoft, ha señalado que, si bien la industria ofrece un potencial financiero mayor que nunca para los éxitos rotundos, el entorno actual exige una eficiencia estructural que la compañía no estaba logrando mantener.
El fin de Las Arenas del Tiempo y limpieza de catálogo
La noticia más impactante para el consumidor es la depuración del calendario de lanzamientos. Tras una revisión exhaustiva de su línea de producción durante los meses de diciembre y enero, Ubisoft ha decidido detener el desarrollo de seis videojuegos que, según la directiva, no cumplían con los nuevos estándares de calidad ni con los criterios de priorización del grupo.
Entre estos títulos se encuentra el largamente pospuesto Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo Remake. El proyecto, que había cambiado de manos entre estudios y sufrido múltiples retrasos, ha sido finalmente descartado.
Junto a él, se han cancelado cuatro títulos no anunciados —incluyendo tres nuevas propiedades intelectuales (IP)— y un proyecto destinado a dispositivos móviles.
Por otro lado, la compañía ha confirmado que otorgará tiempo de desarrollo adicional a otros siete juegos para garantizar que alcancen las cotas de calidad necesarias, lo que implicará retrasos en el calendario fiscal, desplazando un título no anunciado del año fiscal 2026 al 2027, que podría ser el cacareado remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag.
Un nuevo modelo basado en cinco «Casas Creativas»
Más allá de las cancelaciones, el núcleo del anuncio reside en la transformación operativa de la empresa. Ubisoft abandonará su estructura anterior para organizarse en torno a cinco «Casas Creativas» (Creative Houses).
Estas unidades de negocio funcionarán de manera descentralizada, integrando tanto la producción como la publicación, con responsabilidad financiera total y liderazgo propio.
El objetivo es eliminar la burocracia, acercar la toma de decisiones a los equipos creativos y especializarse por géneros.
La primera división, Vantage Studios, se centrará en escalar las franquicias multimillonarias de la compañía, abarcando sagas como Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six.
Una segunda casa estará dedicada exclusivamente a experiencias de disparos competitivos y cooperativos, gestionando marcas como The Division, Ghost Recon y Splinter Cell.
La tercera unidad se enfocará en experiencias «Live» o juegos como servicio, hogar de títulos como For Honor, The Crew o Skull & Bones.
Curiosamente, a pesar de la cancelación del remake de Prince of Persia, la cuarta casa creativa mantendrá el foco en mundos de fantasía y narrativos, conservando bajo su paraguas marcas como Anno, Might & Magic, Rayman, Beyond Good & Evil y la propia marca Prince of Persia para futuros desarrollos.
Finalmente, la quinta división buscará recuperar el terreno en el mercado familiar y casual con Just Dance y el catálogo móvil.
Vuelta a la oficina y cierre de estudios
Esta reorganización viene acompañada de medidas laborales estrictas y recortes estructurales. Ubisoft ha anunciado su intención de implementar una política de retorno a la oficina de cinco días a la semana para todos sus equipos, con una asignación anual de días de teletrabajo, argumentando que la colaboración presencial es clave para la eficiencia y la creatividad en el mercado actual.
Asimismo, la compañía ha confirmado que continuará con sus planes de reducción de costes, lo que implicará el cierre selectivo de varios estudios y reestructuraciones continuas en todo el grupo.

