Sam Agten, conocido por su trabajo previo en SixtyFour, ha anunciado Stip, un título que llegará a Steam a finales de este año y que se autodefine bajo la etiqueta de «metroidbrainia».
Aunque a primera vista se presenta como un ejercicio de lógica numérica con un apartado visual minimalista, el proyecto esconde una capa de complejidad narrativa y mecánica diseñada para inquietar al jugador.
La premisa base de Stip invita al usuario a resolver rompecabezas numéricos insertando cifras en una serie de puntos conectados. Sin embargo, la particularidad reside en la ausencia de instrucciones explícitas.
El jugador deberá valerse de la deducción, la experimentación y el método de ensayo y error para descifrar las restricciones que rigen cada nivel. Esta mecánica de descubrimiento de reglas es el núcleo de su jugabilidad, obligando a pensar de manera lateral para avanzar a través de un diseño de niveles que se aleja de la linealidad tradicional.
El juego estructura su progresión a través de habitaciones laberínticas, convirtiendo el entorno en una caja de puzles interconectada. No se trata simplemente de rellenar casillas; el entorno juega un papel fundamental. Los jugadores deberán utilizar objetos y localizar pistas ambientales para desvelar secretos ocultos y nuevas mecánicas.

Estas reglas escondidas no solo sirven para resolver el panel que se tiene delante, sino que otorgan ventajas para la exploración general, justificando así la clasificación del título dentro del subgénero brainia, donde el conocimiento es la llave para el avance.
Más allá de la lógica matemática, Stip sugiere una atmósfera que rompe la cuarta pared. La descripción oficial del título alude a una inteligencia artificial o entidad dentro del software que intenta distraer al usuario.
El juego se describe conceptualmente como un «parásito» que busca retener la atención del jugador mediante refuerzos positivos, confeti y datos aleatorios, todo ello con el objetivo de ocultar que la simulación se está desmoronando por los bordes.
Esta narrativa emergente promete transformar una experiencia relajante en algo mucho más oscuro, donde los puzles comienzan a comportarse de manera errática.
Finalmente, la propuesta de Sam Agten extiende sus tentáculos fuera del propio software. Stip integra componentes de juego de realidad alternativa (ARG), instando a la comunidad a buscar códigos y pistas en elementos transmedia como tráilers, redes sociales e incluso en las propias notas de prensa.

