Sony ha anunciado oficialmente que subirá el precio de todos los modelos de PS5 en Estados Unidos con efecto inmediato.
La compañía japonesa justifica la medida señalando el “entorno económico desafiante”, en el que entran en juego los aranceles impuestos por la administración Trump a productos importados.
Con este ajuste, el precio de la consola estándar pasa a ser de 549,99 dólares, la edición digital se coloca en 499,99 dólares y la PS5 Pro sube hasta los 749,99 dólares. La compañía aclara que los precios de los accesorios oficiales de PS5, como el DualSense o los auriculares Pulse, se mantienen sin cambios.
Este movimiento no llega por sorpresa, ya que Sony ya subió el precio de la PS5 sin lector en algunos mercados, como el español, el pasado abril. En mayo, incluso reconoció públicamente que estaba estudiando la posibilidad de trasladar los aranceles estadounidenses al precio final de la consola. Ahora esa previsión se hace realidad.
Es decir, el pato, como siempre, lo pagarán los usuarios, para que sus millonarios beneficios no dejen de crecer. Y es que, recordemos los números del último ejercicio fiscal de Sony:
En el ejercicio fiscal de 2024, que finalizó el 31 de marzo de 2025, la división de videojuegos de Sony, encabezada por la marca PlayStation, generó ingresos por aproximadamente 22.610 millones de euros. Esta cifra representa un incremento del 14 % respecto al año anterior.
La competencia tampoco se ha librado de estas subidas: Microsoft elevó recientemente los precios de sus consolas Xbox y de sus accesorios, situando el modelo Xbox Series X digital en los 549€.
Nintendo, por su parte, ha optado por encarecer accesorios y hasta la propia Switch original, aunque no así la reciente Switch 2.

