Sony arranca diciembre pisando fuerte con el anuncio de la Alpha 7 V, la quinta generación de su gama full-frame sin espejo más popular.
Una renovación profunda que no se limita a pequeños ajustes, sino que introduce un nuevo sensor CMOS Exmor RS parcialmente apilado de 33 megapíxeles y el motor BIONZ XR2 con unidad de procesamiento de IA integrada, herencia directa de los modelos más avanzados de la casa.
Con esta combinación, la cámara gana en todo: detección y seguimiento de sujetos, velocidad de lectura, fidelidad del color, rendimiento en RAW y capacidad de grabación en vídeo.
Sony la presenta como una herramienta más inteligente, más rápida y más versátil, pensada para creadores híbridos que cambian constantemente entre foto y vídeo sin renunciar a nada.
La compañía japonesa ha puesto el foco en la inteligencia artificial. La Alpha 7 V mejora un 30% el rendimiento del AF con reconocimiento en tiempo real, detectando y siguiendo sujetos con una precisión que destaca incluso en condiciones complicadas o con poca luz.
Su sistema de 759 puntos de detección de fase cubre el 94% del encuadre, garantizando que el enfoque no se pierda aunque la escena se vuelva impredecible.
También evoluciona en velocidad. El sensor parcialmente apilado ofrece una lectura 4,5 veces más rápida que la generación anterior, lo que permite ráfagas sin blackout de hasta 30 fps con seguimiento AF/AE, incluso capturando RAW de 14 bits.
A eso sumamos la función Pre-Capture, capaz de grabar hasta un segundo antes de pulsar el disparador, y tenemos una cámara diseñada para no dejar escapar ese instante decisivo.
En fotografía, la Alpha V saca pecho con un rango dinámico de hasta 16 pasos, ideal para quienes trabajan escenas de mucho contraste. El balance de blancos automático también da un salto notable gracias al aprendizaje profundo, interpretando mejor la iluminación real de la escena para reducir ajustes en postproducción.
Donde Sony quiere captar a muchos creadores es en vídeo. El cuerpo ofrece grabación 4K60p sobremuestreado desde 7K en full-frame, además de 4K120p en APS-C/Super35.
La lectura completa de píxel sin agrupamiento, la estabilización en modo activo dinámico y el encuadre automático mediante IA completan una propuesta que apunta directamente a quienes buscan un equipo compacto pero de prestaciones profesionales.
Sony tampoco se olvida del sonido: el micrófono interno y la reducción de ruido mejoran para ofrecer audio más limpio sin accesorios adicionales.
En cuanto a ergonomía y usabilidad, la nueva pantalla multiángulo de 4 ejes mejora las opciones de composición tanto en horizontal como en vertical, el agarre se ha refinado para sesiones largas y la conectividad sube de nivel con Wi-Fi 6E y doble USB-C.
La gestión térmica y el nuevo modo Monitor Low Bright permiten grabaciones prolongadas en 4K y una autonomía mejor aprovechada.
El lanzamiento llega acompañado del FE 28-70mm F3.5-5.6 OSS II, un zoom estándar que mantiene el espíritu todoterreno del original, pero ahora en un diseño más ligero y preparado para disparo continuo a alta velocidad (hasta 120fps), además de AF durante el zoom, estabilización coordinada y compensación de respiración.
La Sony Alpha 7 V estará disponible a finales de diciembre por 2.999 euros, mientras que el FE 28-70mm F3.5-5.6 OSS II llegará en febrero de 2026 por 479 euros.

