Además del A6 Pro 5G, OPPO ha anunciado el lanzamiento en España del OPPO Watch S, un dispositivo que busca equilibrar la balanza entre la estética de un reloj tradicional y las capacidades de monitorización deportiva avanzada.
La compañía ha puesto el foco en la construcción física del dispositivo, ofreciendo un chasis de acero inoxidable que reduce su grosor a la mínima expresión sin sacrificar, sobre el papel, la autonomía ni la visibilidad en exteriores.
Una apuesta por la ergonomía y la visualización
El principal reclamo de este nuevo terminal reside en su factor de forma. Con un grosor de tan solo 8,9 milímetros y un peso de 35 gramos (sin contar la correa), el OPPO Watch S se posiciona como una de las opciones más ligeras de su segmento.
La marca ha utilizado una arquitectura de apilamiento de componentes para comprimir el hardware dentro de un cuerpo de acero inoxidable, buscando que el dispositivo sea cómodo tanto para el uso nocturno como para largas sesiones de entrenamiento.
En el frontal, el reloj monta un panel AMOLED de 1,46 pulgadas que promete una legibilidad excelente incluso bajo la luz directa del sol. Las especificaciones técnicas revelan un brillo máximo de 3.000 nits, una cifra que lo sitúa en la parte alta de la tabla en cuanto a visualización en exteriores.
A esto se suma una relación pantalla-cuerpo del 75% y unos biseles reducidos a 2,8 mm, lo que refuerza esa sensación de diseño «todo pantalla» que impera en la industria móvil actual.
Salud y deporte: más allá de contar pasos
En el apartado del rendimiento deportivo, el fabricante ha integrado un sistema de GPS de doble banda, una característica heredada de modelos de gama superior que resulta crucial para corredores y ciclistas que requieren precisión en el trazo de sus rutas, especialmente en entornos urbanos densos o zonas boscosas.
El dispositivo es capaz de monitorizar métricas profesionales de running, como el tiempo de contacto con el suelo o la oscilación vertical, datos que permiten al usuario depurar su técnica de carrera para prevenir lesiones.
A nivel de salud, el OPPO Watch S centraliza sus capacidades en un nuevo sistema de sensores que incluye un lector de frecuencia cardíaca de 8 canales y un sensor de oxígeno en sangre de 16 canales.
Una de las funciones más destacadas a nivel de software es el denominado «Chequeo de salud en 60 segundos». Esta funcionalidad permite al usuario obtener una instantánea de su estado físico combinando nueve indicadores clave —incluyendo estrés, frecuencia cardíaca y calidad del sueño— en una sola prueba rápida, simplificando la gestión de los datos biométricos.

Conectividad dual y autonomía
Uno de los puntos diferenciadores de este modelo respecto a su competencia directa es su capacidad de gestión de conexiones. El reloj permite la sincronización simultánea con dos smartphones, independientemente de si operan con Android o iOS.
Esto facilita la recepción de notificaciones y llamadas de dos líneas distintas en una misma muñeca, una solución orientada claramente al perfil profesional que maneja un teléfono personal y otro de empresa.
En cuanto a la gestión energética, el dispositivo alberga una batería de 330 mAh. Según los datos facilitados por la marca, esta capacidad se traduce en hasta 10 días de uso estándar.
Además, cuenta con tecnología de carga rápida que permite recuperar energía suficiente para un día completo de uso en apenas 10 minutos, minimizando los tiempos de desconexión.
La durabilidad del conjunto queda certificada con una resistencia al agua de 5ATM y protección IP68, habilitando su uso para natación y otros deportes acuáticos.
Precio y disponibilidad
El OPPO Watch S ya se encuentra disponible en el mercado español en dos acabados distintos que varían ligeramente en precio y materiales de la correa. La versión Phantom Black, con correa de fluoroelastómero negro, tiene un precio oficial de 199€.
Por otro lado, la edición Silver Gleam, que apuesta por una correa de nailon trenzado en tonos amarillo y verde junto a la caja plateada, asciende a los 229€.


