Junto al Macbook Air M5, Apple ha hecho oficial la nueva generación de sus ordenadores portátiles orientados al sector profesional, renovando la línea MacBook Pro en sus vertientes de 14 y 16 pulgadas.
La principal novedad de esta actualización reside en la integración de los nuevos procesadores M5 Pro y M5 Max, unos chips diseñados bajo la nueva arquitectura Fusion de la compañía que prometen un salto notable en rendimiento, con un enfoque muy marcado hacia las tareas que requieren el uso de Inteligencia Artificial.
Entrando en las especificaciones de este nuevo hardware, tanto el M5 Pro como el M5 Max montan una CPU que puede alcanzar los 18 núcleos, divididos en seis de alto rendimiento y doce dedicados a la eficiencia energética.
Según los datos facilitados por la propia Apple, esta configuración ofrece un rendimiento un 30% superior en procesos multihilo frente a la generación anterior.

Además, el apartado gráfico toma especial relevancia al integrar un acelerador neuronal en cada núcleo de la GPU, lo que facilita y agiliza la ejecución de modelos de lenguaje de gran tamaño y la generación de imágenes mediante IA directamente en el dispositivo, sin depender de la nube.
Para acompañar esta potencia de procesamiento, Apple ha incrementado significativamente las capacidades de memoria y almacenamiento. Los nuevos MacBook Pro cuentan con unidades SSD que duplican la velocidad de lectura y escritura de sus predecesores, alcanzando picos de hasta 14,5 GB/s.
Este aumento de velocidad viene acompañado de un incremento en el almacenamiento base, partiendo ahora de 1 TB para los modelos con M5 Pro y de 2 TB para aquellos que monten el M5 Max.
En cuanto a la memoria unificada, el modelo Pro soporta hasta 64 GB con un ancho de banda de 307 GB/s, mientras que la versión Max amplía esta cifra hasta los 128 GB y 614 GB/s, cifras pensadas para la gestión de proyectos de vídeo de gran magnitud o el entrenamiento de modelos complejos de IA.
A nivel de conectividad y multimedia, los equipos introducen el nuevo chip inalámbrico N1 de desarrollo propio, que dota a los portátiles de soporte para las redes Wi-Fi 7 y conectividad Bluetooth 6.
En el chasis se mantienen las opciones de conexión físicas, que ahora incluyen tres puertos Thunderbolt 5 para transferencias de alta velocidad, un puerto HDMI compatible con resoluciones 8K, un lector de tarjetas SDXC y el ya habitual puerto de carga magnética MagSafe 3.
Todo esto alimentado por una batería que promete hasta 24 horas de autonomía y soporta carga rápida de hasta el 50% en media hora mediante un adaptador de 96 W.
La pantalla Liquid Retina XDR sigue siendo la protagonista en el apartado visual, añadiendo en esta ocasión una opción de acabado nanotexturizado para minimizar los reflejos, manteniendo picos de brillo de 1.600 nits en contenido HDR.
El conjunto se completa con una cámara frontal de 12 megapíxeles con la función de encuadre centrado, un sistema de sonido de seis altavoces compatible con audio espacial y micrófonos con calidad de estudio para mejorar las comunicaciones.
Los nuevos MacBook Pro estarán disponibles en colores negro espacial y plata. El periodo de reservas comenzará el 4 de marzo, estando prevista su llegada a las tiendas para el miércoles 11 de marzo.
Los precios en España partirán de los 2.549 euros para el modelo de 14 pulgadas con chip M5 Pro, alcanzando los 4.549 euros como precio base para la versión de 16 pulgadas equipada con el procesador M5 Max.

