El escenario del CES 2026 en Las Vegas ha sido el lugar elegido por LG para materializar su ambiciosa estrategia de «Hogar sin trabajo» (Zero Labor Home). La compañía surcoreana ha desvelado el LG CLOiD, un robot doméstico que integra lo que la marca denomina «Inteligencia Afectiva», diseñado no solo para ejecutar tareas físicas, sino para coordinar el ecosistema de electrodomésticos conectados y reducir la carga mental y física de las labores cotidianas.
A diferencia de otras propuestas robóticas que buscan una apariencia puramente humanoide, el diseño del LG CLOiD prioriza la funcionalidad y la estabilidad operativa dentro de un entorno doméstico real.
La arquitectura del robot se divide en tres segmentos clave: una unidad de cabeza que actúa como centro de interacción, un torso articulado y una base móvil.
La compañía ha optado por una base con ruedas en lugar de piernas, una decisión técnica orientada a maximizar la seguridad, la estabilidad y la eficiencia de costes.

Esta base hereda la tecnología de navegación autónoma que LG ha perfeccionado en sus robots aspiradores y en el hub LG Q9, permitiendo al dispositivo desplazarse por distintas estancias con un centro de gravedad bajo que minimiza el riesgo de vuelcos.
Sin embargo, la verdadera innovación mecánica reside en su torso y extremidades superiores. El cuerpo del robot posee capacidad de inclinación, lo que le permite alcanzar objetos situados desde la altura de la rodilla. Sus dos brazos cuentan con siete grados de libertad, emulando la movilidad humana en hombros, codos y muñecas, mientras que las manos disponen de cinco dedos accionados independientemente.
Esta configuración está pensada para ofrecer la motricidad fina necesaria para tareas complejas, desde la manipulación de vajilla hasta el doblado de ropa.

Más allá del hardware, el núcleo del LG CLOiD reside en su capacidad de procesamiento y su integración con la Inteligencia Artificial Física. El sistema opera mediante la combinación de dos modelos avanzados: el Vision Language Model (VLM) y el Vision Language Action (VLA).
El primero permite al robot transformar datos visuales en comprensión estructurada, mientras que el segundo traduce esa información y las instrucciones verbales en acciones físicas concretas.
Esta arquitectura cognitiva, entrenada con miles de horas de datos sobre tareas domésticas, faculta al robot para reconocer electrodomésticos específicos, interpretar la intención del usuario y ejecutar acciones contextuales, como abrir la puerta de una nevera o trasladar ingredientes.

La interacción con el usuario se realiza a través de la cabeza del dispositivo, que integra pantallas, altavoces y cámaras para comunicarse mediante lenguaje natural y expresiones faciales digitales, reforzando el concepto de «IA Afectiva» que busca una interacción más orgánica y menos mecánica.
El lanzamiento del CLOiD no llega solo. LG ha aprovechado la feria para presentar LG Actuator AXIUM, su nueva marca de componentes robóticos. Los actuadores, piezas fundamentales que integran motor, controlador y reductor, son críticos para la eficiencia del movimiento robótico.

Al desarrollar su propia tecnología de actuadores basándose en su experiencia en motores de electrodomésticos, LG busca controlar la cadena de producción con componentes más ligeros, potentes y eficientes, facilitando la personalización y la producción en masa de robots de servicio.
La operatividad del CLOiD se sustenta en la plataforma ThinQ y el hub ThinQ ON. El objetivo final de la compañía es difuminar la línea entre el electrodoméstico tradicional y la robótica, creando dos nuevas categorías de producto: los «Appliance Robots», como los aspiradores autónomos, y los «Robotized Appliances», electrodomésticos estáticos dotados de autonomía, como frigoríficos que reaccionan a la presencia humana.
Con demostraciones en el CES que incluyen desde la preparación del desayuno hasta la gestión completa de la colada, LG plantea un futuro inmediato donde la intervención humana en las tareas del hogar sea mínima.

