Destiny 2: Renegades

Bungie ha lanzado Renegades para Destiny 2, la segunda expansión del Año de la Profecía y, posiblemente, una de las más llamativas que hemos visto en la saga. No todos los días vemos una colaboración oficial con Lucasfilm Games, y aquí se nota tanto en la estética como en la ambientación, sin renunciar al sello propio de Destiny.

Entramos en un nuevo capítulo de la Saga del Destino poniéndonos en la piel de un grupo de marginados que planta cara al Imperio Barant, una poderosa facción Cabal que tiene más conexiones de lo que parece con los Nueve, al menos según sospecha el siempre escurridizo Drifter.

Tocará movernos por el filo de la ley, desafiando a la mismísima Vanguardia mientras nos adentramos en el lado menos luminoso del sistema y forjamos alianzas en Tharsis Outpost, el nuevo centro social instalado en Marte.

Renegades llega cargado de contenido, empezando por Lawless Frontier, una actividad pensada para rejugarse una y otra vez gracias a su dificultad escalable. Aquí nos las veremos con trabajos de riesgo y recompensa: contrabando, cazarrecompensas, sabotajes… todo repartido en seis nuevos mapas situados en Venus, Europa y Marte, con guiños claros a escenarios icónicos de Star Wars.

Además, estrenamos un sistema de Notoriedad con el que ganar reputación entre tres sindicatos muy particulares: los Pikers, una banda Eliksni sin jerarquías; Tharsis Reformation, vex que buscan identidad propia; y Totality Division, una rama cabal renegada dominada por psions.

Para rematar, está Invasion, una opción que permite a otros Guardianes irrumpir en nuestra misión a cambio de recompensas únicas.

Durante la campaña desbloquearemos Habilidades Renegadas, opciones ofensivas, defensivas y de apoyo que nos permiten romper algunas reglas del combate dentro de Lawless Frontier. Y, por supuesto, hay armas nuevas para acompañar todo esto, como la Praxic Blade, una exótica inspirada claramente en un sable de luz que podemos personalizar para cambiar por completo su comportamiento.

También llega un nuevo arquetipo de armas, los Blasters, que funcionan con un sistema de calor en lugar de cargadores tradicionales, junto a exóticas como la ballesta solar Heirloom, la ametralladora de Strand Service of Luzaku y nuevas piezas de armadura para cada clase.

El 13 de diciembre aterriza además la nueva mazmorra, Equilibrium, disponible para quienes tengan Renegades. En ella nos uniremos a la hechicera Praxic Aunor Mahal para infiltrarnos en una nave del Imperio Barant y dar caza a los acólitos de Dredgen Bael.

Renegades también viene acompañado de nuevas Bungie Rewards que podremos desbloquear hasta el 30 de abril de 2026. Entre ellas: el pin de la campaña, el pin del título Renegades o un póster metálico de Lawless Frontier de Displate, según los triunfos que completemos.

La expansión puede comprarse de forma individual, aunque quienes quieran ir a por todo pueden optar por la Year of Prophecy Ultimate Edition, que incluye ambas campañas, la incursión The Desert Perpetual, la mazmorra Equilibrium y recompensas inmediatas como la nave Renegade Leader, el emblema Starside Introduction o el francotirador exótico New Land Beyond.

Destiny 2 se puede obtener gratuitamente en su juego base desde Xbox Series X|SPS5PCXbox One y PS4. También nos podemos hacer con diferentes ediciones en formato físico.